
El gobierno de Rogelio Frigerio celebró cifras récord de visitantes e ingresos millonarios en la provincia durante enero, impulsados por las fiestas populares y por los principales centros turísticos que, según el informe oficial, fueron Federación, Colón, Santa Ana y Gualeguaychú, entre otros. En ese marco, y tal como suele ocurrir en los relevamientos turísticos nacionales, el balance presentado no incluye a Concordia entre los destinos destacados ni entre los principales indicadores de ocupación y eventos, lo que evidencia la incapacidad del gobierno local para posicionar la ciudad como una alternativa atractiva para vacacionar.
Según el Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos (Emturer), más de 2 millones de visitantes arribaron a la provincia durante enero, con una ocupación promedio del 66% y un impacto económico superior a los $173.500 millones. En ese sentido, desde la Secretaría General de la Gobernación, a cargo de Mauricio Colello, destacaron que el flujo de turistas se mantuvo sostenido en todas las microrregiones durante el primer mes de la temporada de verano..De acuerdo con el relevamiento oficial, la provincia alcanzó una ocupación promedio del 66% en plazas hoteleras y parahoteleras —que incluyen hoteles, hospedajes, bungalows, cabañas, casas y departamentos—, y recibió un total de 2.085.383 visitantes a lo largo del mes. Además, se detalló que el gasto diario promedio por turista fue de $102.243, lo que generó un movimiento económico estimado en $173.544.237.691.
En cuanto a la distribución territorial de la actividad, la microrregión Tierra de Palmares encabezó los niveles de ocupación con el 76 %, seguida por Pueblos y Aldeas del sur entrerriano con el 66 % y Caminos del Palacio con el 60 %.Completaron el mapa turístico Caminos Costeros y Lomadas y Humedales con el 55 %, Salto Grande con el 54 %, Río Nativo con el 49 % y Rincones del Centro con el 37 %, evidenciando un movimiento equilibrado y sostenido en todo el territorio provincial.En cuanto al desempeño turístico de enero, desde el Gobierno destacaron que estuvo fuertemente impulsado por un intenso calendario de fiestas y eventos. Durante el mes se desarrollaron siete celebraciones de alcance nacional, entre ellas la Fiesta Nacional del Carnaval del País en Gualeguaychú, la Fiesta Nacional del Lago en Federación, la Fiesta Nacional de la Sandía en Santa Ana, el Festival Nacional de Jineteada y Folclore en Diamante, la Fiesta Nacional del Lino en Lucas González, la Fiesta Nacional de la Playa en Concepción del Uruguay y el Triatlón Internacional de La Paz.A estas propuestas se sumaron numerosas celebraciones provinciales y regionales, muchas de ellas vinculadas a los ríos y los espacios naturales, como la Fiesta del Sol y del Río en Valle María, la Fiesta de la Playa en Villa Urquiza y en el balneario Thompson de Paraná, la Fiesta del Turista en Colón y la Fiesta del Campamentista en San José, entre otras.
“Más allá de nuestros paisajes, ríos, termas y propuestas naturales, el gran motor del movimiento en la provincia es el calendario de eventos y fiestas populares, que permite mostrar la identidad y las bondades de cada destino y distribuir el turismo en todo el territorio”, resumió el flamante presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos, Jorge Satto.Tras ello, subrayó que los resultados obtenidos “son fruto del trabajo conjunto entre el gobierno provincial, los municipios y el sector privado, tanto en la generación de propuestas como en la promoción turística”, y remarcó que “la articulación permanente es clave para sostener el crecimiento y seguir posicionando a Entre Ríos como un destino competitivo y de calidad”.Lo que conviene silenciarDe esta manera, mientras el Ejecutivo provincial exhibe cifras récord y destinos “modelo”, Concordia vuelve a quedar fuera del relevamiento turístico oficial, evidenciando la falta de aptitud de la gestión local para posicionar la ciudad en la agenda. O quizás es el propio gobernador quien prefiere ocultar sus atractivos, antes que dejar al descubierto la precariedad de los caminos, la infraestructura y la falta de planificación que debería garantizar una estadía turística mínimamente competitiva.
Fuente: Diario Junio.
