Esta semana, la destitución del presidente del Perú reavivó un debate que resuena con fuerza en Argentina. Mientras en el país vecino se atraviesa una crisis institucional que terminó con la salida de su mandatario, aquí nos preguntamos: ¿podría ocurrir algo similar en Argentina?
El presidente Javier Milei enfrenta un panorama de crecientes denuncias y controversias. Desde el caso Libra, pasando por señalamientos sobre el manejo de fondos y acusaciones vinculadas al entorno presidencial, el clima político se caldea. No es solo una cuestión de denuncias: también hay un contexto económico tenso, con inflación que, pese a lo que se dice oficialmente, sigue golpeando el bolsillo de los ciudadanos.
Recordar la crisis del 2001 no es un ejercicio anacrónico. En aquel entonces, la represión de las protestas y el descontento social terminaron en una sucesión de presidentes y un saldo de vidas perdidas. Hoy, cada vez que hay movilizaciones y el gobierno responde con mano dura, surge el temor de que la historia pueda repetirse bajo otras formas.
En definitiva, esta columna de opinión invita a reflexionar: las instituciones argentinas y la sociedad civil deben estar atentas para evitar que las tensiones políticas y económicas deriven en una crisis mayor. Aprender del pasado y observar lo que sucede en la región es clave para no repetir errores.

Opinión editorial, política, sociedad y análisis internacional. Eduardo Emilio Irigoyen Dtor: Periodístico Resumen Provincial.
