El intendente de San José, Gustavo Bastián, quedó en el centro de la polémica tras el despido del guardaparque Jaime Borda, quien denunció públicamente ser víctima de hostigamiento laboral y persecución político-ambiental por parte del gobierno municipal.
Borda, quien cumplía funciones desde hace más de 25 años en planta permanente de la Municipalidad de San José, aseguró que fue cesanteado por realizar su trabajo “con compromiso y honestidad”, incluso cuando eso implicó denunciar hechos que involucraban al propio municipio.

“Desde hace un tiempo soy víctima de una persecución político-ambiental por parte del intendente. He sido hostigado por hacer mi trabajo”, expresó el guardaparque, cuya trayectoria en la defensa del ambiente es ampliamente reconocida en la región.Según su relato, una de las situaciones que habría generado el conflicto fue haber intervenido ante episodios de contaminación de aguas provocados por el municipio, lo que lo obligó —según explicó— a denunciar a su propio empleador. Además, sostuvo que defendió la Reserva Natural Educativa Municipal ‘Los Teros’ cuando se intentó transformarla en una cancha de fútbol.
Borda es Técnico en Informática, Licenciado en Tecnología Educativa y trabaja como guardafauna desde hace más de dos décadas. Fue impulsor de la creación de la Reserva “Los Teros”, establecida por la Ordenanza 29/2017, luchó activamente contra las fumigaciones y es el ideólogo de la Reserva de Usos Múltiples “Arroyo Perucho”.

Piden su inmediata reincorporación
Tras conocerse el despido, la Unión Federal de Guardaparques de Argentina manifestó su “profunda preocupación” por la situación y lanzó una campaña de firmas en la plataforma Change.org para exigir su reincorporación inmediata.“Ningún guardaparque menos. ¡Reincorporación ya del guardaparque Jaime Borda!”, señala el encabezado de la petición.
La organización reclamó al gobierno municipal que se respeten los derechos laborales del trabajador y se reconozca la tarea que desarrollan los guardaparques en la protección del ambiente.

Apoyo de organizaciones ambientales
El caso también generó el respaldo del Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (CEYDAS), que puso en duda las razones del despido y habló de una posible “persecución ambientalista” en Entre Ríos.

Desde la ONG señalaron que el apartamiento de Borda habría sido una represalia por frenar el intento del municipio de convertir una reserva natural en canchas de fútbol, lo que encendió aún más el debate público.Mientras tanto, el conflicto sigue escalando y crece la presión social y ambiental para que el municipio revierta la decisión, en un caso que ya trascendió el ámbito local y pone en discusión el rol de quienes defienden el ambiente frente al poder político.
