Un matrimonio entre dos personas trans en la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, en Corrientes, desató un fuerte debate dentro de la comunidad católica y terminó con la anulación del sacramento por parte del arzobispado.
Un Matrimonio Inédito y su Anulación
El 28 de enero, Solange Ayala e Isaías Díaz, ambos hombres y mujeres trans que habían adoptado el género opuesto al asignado al nacer, se casaron en una ceremonia religiosa. La parroquia, conocida por su apertura hacia la comunidad LGBT, aceptó celebrar el matrimonio, considerando que, biológicamente, cumplían con los requisitos tradicionales.
Sin embargo, la decisión generó malestar en el arzobispado. El arzobispo Monseñor José Adolfo Larregain declaró que la ceremonia no contaba con su autorización y anunció la anulación del matrimonio por no cumplir con las condiciones canónicas esenciales.


La Reacción de la Comunidad
Lo que para muchos representaba un avance y un gesto de inclusión se convirtió en una controversia que evidenció las tensiones entre la apertura pastoral y las normas tradicionales de la Iglesia. La pareja había celebrado el acto como un precedente para la comunidad trans, pero la anulación oficial marcó un retroceso en ese camino.

Una Polémica Abierta
El Arzobispado argumentó que la validez del sacramento requiere cumplir con el Derecho Canónico y que la omisión de esas condiciones genera confusión en la comunidad de fieles. Así, el matrimonio fue declarado nulo y el arzobispo anticipó medidas disciplinarias para evitar casos similares en el futuro.
