«¿Cuánto poder puede tener un pedazo de cable?»

0Shares

por: Eduardo Emilio Irigoyen

Un simple robo deja a 150 familias sin agua en Concordia. A pesar de las denuncias, la policía no actúa y el barrio sufre la indiferencia.

Video captado en barrio San Francisco, donde se ve al presunto delincuente sustrayendo el cable del tanque de agua.

Lo que está pasando en el barrio San Francisco de Concordia ya no es un hecho aislado. Es una situación que se repite desde hace meses y que en la última semana se volvió insostenible.

Delincuentes están robando los cables que alimentan la bomba de agua del tanque comunitario. Cada vez que cortan un pedazo de cable, 150 familias quedan automáticamente sin agua.

Sí, un cable.Un pedazo de cobre.Eso alcanza para dejar a un barrio entero sin un servicio básico.

Esta mañana, alrededor de las 6:30 o 7, volvió a ocurrir. Se llevaron los cables otra vez. Y ahora, mientras se escribe esta nota, las familias del barrio están nuevamente sin agua.

No es la primera vez.

No es la segunda.

No es un hecho aislado.

Los vecinos y la presidenta «Rosana Bermúdez» hicieron reiteradas denuncias ante la Comisaría Séptima de Concordia. Incluso contamos con videos donde se observa claramente a los responsables llevándose los cables. Hay registros fílmicos. Hay pruebas.

Sin embargo, la respuesta siempre es la misma: si no los agarran en el momento, no pueden hacer nada.

Mientras tanto, 150 familias siguen pagando las consecuencias.

«Tememos que, ante esta falta de respuesta, algún vecino, agotado por la impotencia, tome una decisión impulsiva. La policía debe actuar ahora, evitando que la frustración de los vecinos derive en hechos graves, tanto para ellos como para los delincuentes.

Desde EDOS (el ente encargado del servicio de agua), los trabajadores vienen, reparan, vuelven a conectar. Hacen su parte. Pero al poco tiempo, el robo vuelve a repetirse. Es un círculo sin fin.

La pregunta es simple:¿Cuánto poder puede tener un pedazo de cable?

La respuesta es clara: el suficiente para dejar sin agua a un barrio entero.

Y la otra pregunta es aún más incómoda:¿Hasta cuándo las autoridades van a mirar hacia otro lado?

Esto no es política.

Esto no es una disputa menor.

Es agua.

Es dignidad.

Es calidad de vida.

Y hoy, en el barrio San Francisco, 150 familias están otra vez sin ese derecho básico.